El misterio de la flota perdida de los caballeros templarios

templarios



Los templarios se han hecho famosos por la leyenda negra que les rodea

En 1129 la iglesia Católica aprobó una de las órdenes militares de mayor fama, La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, o los caballeros Templarios.

Los templarios eran valerosos guerreros durante las Cruzadas. Los miembros de la Orden que no participaban en las cruzadas lograron una gran infraestructura económica con novedosas técnicas financieras, que fueron el origen de la banca.

Eran grandes guerreros monjes con conocimientos excepcionales de finanzas. Lograron gran poder por sus conocimientos de organización y logística, lo que llevó a la orden a tener una flota propia en emplazamientos de gran relevancia en distintos reinos.

También puedes leer: LEYENDAS DEL MUNDO (PERÚ): EL TUNCHE, ESPÍRITU DE LA SELVA PERUANA

La persecución de los templarios

De los muchos mitos y misterios que rodean a los templarios, uno ocurrió el 13 de octubre de 1307.

El rey de Francia, Felipe IV, presentó ante el papa Clemente V una denuncia de 127 puntos contra la orden. El papa, instigado por el rey, ordenó que se suprimiera la orden del Temple, acusada de herejía.

El viernes 13 de octubre de 1307, el rey ordenó detener a todos los caballeros templarios y el embargo de todos sus bienes y riquezas en sus dominios.

Algunos de aquellos primeros templarios detenidos en 1309 se retractaron de las declaraciones y se  convirtieron en relapsos.

El último gran maestre Templario, Jacques de Molay, el día 18 de marzo de 1314, frente a la catedral de la Notre Dame, en París, fue quemado vivo en la hoguera. Lanzó una maldición a los culpables de la conspiración y proclamó la inocencia de la Orden.

Jacques de Molay

La gran flota de la Orden del Temple

Los templarios, como grandes comerciantes de Occidente, en ocasiones alquilaban naves a genoveses y marselleses, aunque la orden contaba con una importante flota, pero se desconoce el número de barcos que la componían.

Para tener mayor independencia, trataron de tener sus propios puertos, aparte de los que ya existían. El control de enclaves portuarios les aportaría diversos beneficios:

    • Cobijo para sus naves y personal.
    • Control sobre el tráfico portuario: salida-entrada de barcos, personas y mercancías .
    • Conocimiento de primera mano de las noticias que traían marinos y mercantes.
    • Mayor control sobre sus actividades.
    • Ahorro en gastos.



El control estratégico del mar

Los templarios tenían una gran armada fondeando en puertos del Atlántico y del Mediterráneo como los de Sagres, Montpellier, Oporto, Barcelona, Lisboa, Valencia, Burgo de Faro, Cartagena, Burdeos, Mallorca, Mónaco, Saint-Valery Sur Somme, Saint Raphael…

Pero sin duda, los más importantes fueron los puertos de La Rochelle (su centro neurálgico en el Atlántico) y los de Marsella y Colliure (en el Mediterráneo).

puertos de La Rochelle, Colliure y Marsella

Los templarios, como grandes estudiosos que eran, aprendieron las claves de la navegación de los fenicios. Navegaban sin perder la costa de vista (navegación por cabotaje).

Las primeras naves que utilizaron fueron las galeras y las cocas, que iban modificando para mejorar su rendimiento. Para poder transportar animales también modificaron otra nave, la bussier, transformándola en nave de carga para poder llevar caballos y mulas.

Huída hacia paradero desconocido

La profesora de la UDIMA Lara Martínez, afirma que los monjes guerreros crearon rutas marítimas con salidas en diferentes puertos europeos. Los objetivo de estas rutas fueron tanto la guerra como el comercio.

Cuando la Orden del Temple fue perseguida, muchos templarios tuvieron que huir en 12 ó 13 barcos que estaban anclados en el puerto de La Rochelle para no ser capturados. Izaron las velas y salieron navegando. Nunca más se tuvo noticias del paradero de esa flota.

Huída de los templarios

Solo se conoce que, en dicha fecha, las naves bajo la bandera de la orden partieron de Francia hacia rumbo desconocido y que dicha marcha se produjo por un aviso.

La leyenda de los Templarios se alimenta con el misterio del destino de estas naves, añadiendo que la flota se reagrupo en alta mar, tal vez buscando asilo político. ¿A dónde se dirigieron enarbolando la cruz roja de la Orden del Temple?

Hay diferentes teorías sobre los lugares a los que pudieron llegar los templarios, seguramente provistos de un gran cargamento de oro y riquezas. Presuntamente, las regiones en las que habrían podido desembarcar fueron Portugal, Escocia, Sicilia o América (casi 200 años antes que Colón).

Según una leyenda, cuando los españoles llegaron al Yucatán, les contaron que ya habían recibido la visita de hombres blancos que entregaron sus conocimiento a los nativos.

Fuente: historiaymisterios


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *