De leyendas México: La leyenda de la condesa de Vergara

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La condesa de Vergara, acostumbrada a conseguir todo lo que se se proponía, se sintió herida en lo más profundo de su corazón

Condesa Vilches GIF by melrc | GfycatLa condesa de Vergara poseía innumerables riquezas: dinero, joyas, tierras, mansiones… todo lo imaginable estaba a su poder. Pero, en lugar de dedicar su fortuna a algo provechoso, no hacía más que recorrer las Cortes de Europa y derrochar cuanto podía.

Se podría pensar que una mujer que llevaba tal forma de vida tenía que ser feliz, pero no era así. La condesa se aburría y no dejaba de quejarse de si situación. Ella quería algo nuevo, algo que cambiara su vida, encontrar cosas todavía no vistas para volver a sentir la felicidad.

Una noche en que se hallaba en su lujosa y ricamente adorada habitación, la condesa imaginaba el Nuevo Mundo, aquéllas tierras desconocidas para ella de las que narraban auténticas maravillas: palacios llenos de oro y plata, piedras preciosas, frutas exóticas, grandes fiestas…

Entonces, pensó que debía ir a comprobar por ella misma lo que se decía, e inmediatamente empezó a planear su viaje.

Una mañana zarpó rumbo a la Nueva España, llevando consigo a sus criados de confianza y la fortuna que su difunto esposo le había dejado al morir. La llegada de la dama a la Villa Rica de la Vera Cruz fue un gran acontecimiento. Una delegación del gobierno fue a recibirla y todo lo que allí se vio fue pompa y esplendor.

La condesa de Vergara decidió vivir en la hacienda que se alzaba cerca del antiguo camino que conduce a la Antigua, en Veracruz, junto a un riachuelo cercano al mar; un lugar paradisíaco digno de los mejores sueños. La enorme hacienda que allí se hallaba había sido construida por órdenes de si marido, y allí lo habían asesinado sin que jamás se hubiera sabido quién había sido el autor del crimen.

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No tardó la condesa en organizar suntuosas fiestas. La misma noche en que se instaló, abrió las puertas de si casa a las familias más ricas de Veracruz, que gustosas, acudieron al llamado. Exquisitos vinos, deliciosos alimentos, los mejores bailes al son de la música de una gran orquesta… todos esos fueron los ingredientes que hicieron que durante muchísimo tiempo se recordara la gran celebración de bienvenida.

Pero no acabó ahí el asunto, las fiestas fueron sucediendo día tras día y, con ellas, las aventuras amorosas de la condesa, que no estaba dispuesta a desperdiciar su vida encerrada en soledad.

La noche de la fiesta de bienvenida, la condesa de Veracruz se enamoró con toda su alma de don Guzmán Ruiz de Lara, un joven hidalgo perteneciente a una noble y rica familia española. El muchacho había ido enviado a la Nueva España por su familia, como castigo por haber correspondido al amor de una muchacha de una clase social más baja.



Aquello le daba igual a la condesa. Ella se había enamorado del joven y no cesaría en su empeño hasta conseguirlo, costara lo que costara. Pero no contaba con la resistencia de don Guzmán, que siempre se negaba a caer en sus redes, diciendo que su amor por la muchacha española era sincero y que no lo cambiaría por el de ninguna otra dama.

La condesa de Vergara, acostumbrada a conseguir todo lo que se se proponía, se sintió herida en lo más profundo de su corazón y decidió vengarse de aquel desgraciado.

Una noche, con el pretexto de que le ayudaría a escapas a España para que pudiera reunirse con su amada, quedó con don Guzmán a orillas del riachuelo. El joven le creyó y acudió a la cita, esperanzado por el amor que lo cegaba. Ahí, subió a la embarcación donde la condesa lo esperaba; a un palmo de la orilla, ésta, con mucho disimulo, activó un mecanismo que abrió una pequeña compuerta que se hallaba en el fondo de la barca, de modo que no tardó en llenarse de agua y ambos cayeron al río.

Kraken Bottle GIFs - Get the best GIF on GIPHYDon Guzmán, caballero de los de antes, nadó con brío para salvar a la dama. Mientras la carga por entre las aguas para que no se hundiera, la condesa sonreía malévola, llena de odio, pues esperaba que su venganza se cumpliera muy pronto. De repente, salieron a flote algo parecido a serpientes horribles, monstruosas, que se enroscaban en los cuerpos de la condesa y del caballero. Nada consiguió la pareja con sus desesperados gritos pidiendo socorro. Los tripulantes de las demás barcas que se encontraban en el lugar, fueron testigos de cómo un gigantesco pulpo arrastró a aquella pareja a las profundidades.

La condesa, de un modo tan cruel, se vengo del joven que tantas veces la había rechazado,viajando con él hasta la muerte.

Cuenta la leyenda que la condesa había encargado a sus criados que prepararan una poza e introdujeran en ella al enorme animal. También se dice que la cruel mujer había ordenado el asesinato de su esposo para quedarse con su fortuna y poder derrocharla a su antojo.

Por este motivo, aquel lugar es conocido como la Poza de la Muerte, donde han fallecido en circunstancias misteriosas muchos aventureros e incrédulos que han querido probar si la leyenda de la condesa de Vergara era verdad o únicamente una invención.

Fuente: La Mano Peluda y otras leyendas de la colonia 


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